La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizará este viernes 24 de abril un paro en el Servicio Meteorológico Nacional en rechazo «al intento de 240 despidos en el sector», a través de un “apagón informático”, que afectará «los vuelos comerciales y privados, los servicios de navegación marítima y fluvial», quedando expuesto también «el sector agro ante la imposibilidad de recibir alertas». Los aviones no van a poder volar. Y si intentan hacerlo, estará comprometida la seguridad de todas las operaciones». Señaló Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional.
Aguiar remarcó que el gremio «va a resistir el intento de vaciamiento de este servicio». «No vamos a permitir que se cierren las estaciones meteorológicas que existen en nuestro país porque eso perjudica de manera directa a toda la población», alertando que «las alertas tempranas que se emiten han permitido salvar decenas de miles de vidas”.
De hecho, en un comunicado oficial, ATE destaca que «los protocolos internacionales dan cuenta de que todo plan de vuelo necesariamente debe contener un informe meteorológico», resaltando que «el Servicio cuenta con menor cantidad de personal», por lo que se aclara que «la responsabilidad por los inconvenientes que genere la medida de fuerza recae exclusivamente sobre el Gobierno Nacional».
Puntualmente, el gremio que nuclea masivamente a los trabajadores del Estado denuncia que en este «intento de recorte, se pretende cesantear a 130 trabajadores de las estaciones meteorológicas de todo el país y 110 de la sede central, lo que representa una reducción del 30% del personal civil del organismo». Estos despidos traerían como consecuencia el cierre de 40 estaciones meteorológicas en todo el país; la pérdida de información meteorológica irrecuperable y de precisión, tiempo y capacidad de respuesta ante fenómenos severos; sumado a que con cada puesto que se elimina aumenta el riesgo para la población, la aviación civil, la navegación marítima y fluvial, la producción agropecuaria y todo el sistema productivo del país».
También, según especifican desde ATE, desde la administración libertaria se busca «la reducción del plan de labor de las estaciones, con lo cual no se podrán medir las 24 hs del día», lo que podría implicar incluso «un daño irreversible para la información ambiental; la pérdida de calidad en pronósticos; la afectación a los vuelos aeronáuticos; la disminución en la calidad y precisión de los alertas meteorológicos; y la pérdida de recursos humanos para sostener la calidad y cantidad de todos los servicios prestados».

