La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) anunció el Estado de Alerta y Movilización «ante la crisis que atraviesa el sistema de transporte argentino a partir de las medidas del Gobierno Nacional». Y alertó sobre «la gravedad de la situación y el impacto de los aumentos tarifarios en los trabajadores», denunciando «la pérdida de derechos laborales, la criminalización de la protesta y la judicialización del conflicto sindical».
En una masiva conferencia de prensa, Juan Carlos Schmid, Secretario General de la CATT, aseguró que la central del transporte avanzará con acciones gremiales, subrayando que “siempre hemos acompañado lo que dispone la CGT” y que “la CATT se ha sumado en cada una de las medidas que la central madre ha lanzado, con todo su compromiso”.
Asimismo, criticó fuertemente la actual administración libertaria encabezada por Javier Milei, remarcando que «empujaron al sistema de transporte a una crisis profunda», a partir «de la desregulación, la paralización de la obra pública y la falta de una política integral, agravadas por el impacto internacional en el precio del combustible», lo que está provocando «un deterioro que golpea de lleno a los trabajadores», quienes «pagan más, viajan peor y ven afectada su calidad de vida».
Uno de los ejes centrales del documento leído por la CATT estuvo vinculado a la situación del transporte urbano y ferroviario, alertando «sobre el deterioro de los servicios, la falta de inversión en infraestructura y mantenimiento, y el impacto de estas falencias en la seguridad vial y operativa». Respecto a los aumentos tarifarios, sostuvieron que el boleto se convirtió «en un gasto fijo que compite con el resto de la canasta familiar», y que «cada aumento de tarifa implica una reducción directa del ingreso disponible».
Paralelamente, dejaron constancia de que “la falta de inversión se cuenta en vidas”, al referirse al deterioro de las rutas nacionales, «que hoy están sin obras ni controles adecuados, incrementando la inseguridad vial y los accidentes». “Esta combinación es crítica», remarcaron, ya que «la infraestructura en mal estado no solo encarece el transporte y los bienes, sino que también tiene consecuencias que se miden en vidas”.
En este mismo sentido, la Confederación rechazó los proyectos orientados a desregular la Ley de Cabotaje Nacional, al considerar que «ponen en riesgo la soberanía marítima y fluvial, además de favorecer el ingreso de buques extranjeros con tripulación extranjera». Finalmente, la CATT criticó «la eliminación del Ministerio de Transporte» y aseguró que el sector quedó “sin conducción, sin planificación y sin interlocutor”.
El transporte no funciona por partes aisladas: es una red que requiere coordinar tarifas, infraestructura, frecuencias, parque automotor y modos. Sin esa conducción, el sistema se desordena y se deteriora, como ya está ocurriendo”, concluyó el documento oficial de la CATT.
Junto a Juan Carlos Schmid, estuvieron presentes Javier López (SEAMARA), Rubén Fernández (UPSA), Omar Pérez (Camioneros), Graciela Aleñá (Trabajadores Viales), Marcelo Pariente (ASIMM) y Horacio Calculli (Aeronavegantes), entre otros dirigentes del transporte.

