Una denuncia penal presentada por Pasteleros expuso un presunto mecanismo de traspasos inconsultos hacia OSPROTURA. La investigación también pone bajo sospecha a otras obras sociales, prepagas y mutuales señaladas por denuncias vinculadas a call centers y captación irregular de afiliados.
La denuncia presentada por la Obra Social de los Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Pizzeros, Heladeros y Alfajoreros de la República Argentina (OSTPCHyA) abrió una investigación federal sobre una presunta maniobra sistemática de captación fraudulenta de afiliados de obras sociales, utilización indebida de datos personales y cambios de entidad de salud realizados sin consentimiento.
El expediente, radicado ante la UFECI y actualmente en trámite en el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2, apunta a una operatoria que habría utilizado llamados telefónicos, WhatsApp, videollamadas y falsas gestiones administrativas para obtener información sensible de trabajadores y concretar traspasos de cobertura médica.
Caso testigo: La denuncia que involucra a OSPROTURA
La denuncia toma como caso testigo una serie de traspasos hacia OSPROTURA, la Obra Social de los Profesionales del Turf de la República Argentina, identificada en los registros como “OS 2105”. La aclaración no es menor: no se trata de OSPAT, la obra social vinculada a la actividad del turf y al sindicato UTTA.
Según la presentación judicial, afiliados de OSTPCHyA eran contactados por personas que se presentaban como integrantes del “sector de altas y credenciales” de la obra social. Bajo el argumento de actualizar datos o regularizar trámites pendientes, solicitaban fotografías del DNI, información del grupo familiar, horarios de contacto e incluso participación en videollamadas. El resultado denunciado era otro: el pase inconsulto hacia otra cobertura médica.
Uno de los elementos centrales de la investigación es el relevamiento institucional realizado por la propia obra social. Entre enero y marzo de 2026 se detectaron 1504 traspasos de baja, de los cuales 102 correspondían específicamente a pases hacia OSPROTURA. En numerosos registros, además, aparecían números telefónicos anómalos o repetidos, como “1111111111”, un patrón que reforzó las sospechas de una posible operatoria irregular.
La causa investiga posibles delitos de estafa, acceso ilegítimo a sistemas informáticos y utilización indebida de datos personales. La querella sostiene que no se trata de simples irregularidades administrativas sino de un mecanismo organizado para captar afiliados utilizando engaños y aprovechando la confianza que genera el nombre de obras sociales reales
El expediente también incorporó capturas de WhatsApp, formularios de opción de cambio, CODEM, fotografías de documentación personal e informes internos de movimientos de afiliados. Además, la querella detectó una página web ajena a la obra social que promocionaba “Elevar” mediante formularios de contacto, cotizaciones y ofrecimientos de “asesores especializados”, algo que para los denunciantes podría formar parte del circuito de captación de trabajadores.
Obras sociales en la mira
Pero el caso OSPROTURA aparece, dentro de la investigación, como apenas una pieza de un fenómeno más amplio que desde hace tiempo genera preocupación en distintos sectores del sistema de salud sindical.
Según pudo reconstruir Mundo Gremial, distintas denuncias y hechos vinculados a presuntas estafas mediante call centers y captación irregular de afiliados también mencionarían a otras entidades de salud y empresas del sector, entre ellas Asociación Mutual Sancor Salud, Obra Social del Personal de la Industria Ladrillera a Máquina, Obra Social de Trabajadores Vendedores de Diarios, Revistas y Afines, Nobis S.A., Swiss Medical S.A., Obra Social de Músicos y Obra Social del Personal de la Enseñanza.
Hasta el momento, el expediente judicial conocido se centra específicamente en la denuncia impulsada por OSTPCHyA y los movimientos detectados hacia OSPROTURA. Sin embargo, el trasfondo expone una problemática cada vez más sensible dentro del sistema de obras sociales sindicales: la disputa por afiliados en un escenario de fuerte deterioro financiero, caída sostenida de ingresos y crecientes dificultades para sostener prestaciones médicas.
En ese contexto, las maniobras de captación aparecen como una amenaza doble. Por un lado, para los trabajadores que pueden quedar atrapados en cambios de cobertura que aseguran no haber autorizado. Por otro, para las obras sociales sindicales que ven alterados artificialmente sus padrones y debilitada su capacidad económica en medio de una de las crisis más profundas que atraviesa el sistema de salud gremial.

