El pasado jueves 4 de junio se realizó la elección de delegados en la Línea 60. En esta ocasión, el cuerpo de delegados saliente se presentó dividido en distintas listas. La Lista 1, que tiene como referente a Néstor Marcolin, se impuso con amplia ventaja sobre la Lista 2, encabezada por Esteban Simonetta. La bronca y el descontento de la base jugaron un papel importante en el resultado.
Tanto en Ingeniero Maschwitz como en Barracas, donde se encuentran las cabeceras de la empresa del Grupo DOTA, la Lista 1 se impuso de manera contundente. Sumando ambas cabeceras, obtuvo 422 votos contra los 146 alcanzados por la Lista 2.
La bronca y el descontento fueron el denominador común que llevó a los trabajadores a elegir el camino propuesto por la Lista 1 como forma de expresar su malestar. Frente al fantasma del miedo, la pasividad y la inacción de un sector del viejo cuerpo de delegados, representado en la Lista 2, que desde el gobierno de Macri optó por replegarse y sostener que había que esperar y «votar bien» en las elecciones nacionales, se impuso la voluntad de enfrentar a una empresa que avanza día a día sobre el salario y las condiciones laborales. Entre otras cuestiones, recorta tiempos de descanso, aplica «partes voladores», incumple el pago de días por enfermedad, desconoce licencias psicológicas en una actividad cada vez más estresante y paga los viáticos cuando le resulta conveniente.
El 74 % obtenido por la Lista 1 muestra las ganas de volver al camino de las asambleas y las decisiones desde abajo. La “vieja guardia” que supo ser parte del conflicto de los 42 días en el 2015 uniéndose a la nueva camada de jóvenes choferes y mecánicos tienen un potencial enorme.
La bronca contra el gobierno de Milei, la entregada de la burocracia sindical, como lo hace Roberto Fernández de la UTA, abren paso a la necesidad de hermanarse con otros sectores como lo hizo el sector del viejo Cuerpo de Delegados que conformó la lista 1 al impulsar campeonatos solidarios y bingo para los trabajadores de FATE y sus familias, que resisten contra los despidos y el cierre de la fábrica, en el Club Obrero de la Cooperativa Madygraf.
Desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas y el PTS-FITU saludamos el importante triunfó de la Lista 1 y los invitamos a ser parte del camino de la coordinación y solidaridad, como hicimos por FATE, y crear una fuerza tan grande que nos permita pararle la mano a las patronales y el gobierno. Nuestras vidas valen más que sus ganancias.

