Los Metrodelegados de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) liberaron los molinetes de la estación Federico Lacroze de la Línea B de subtes y anticiparon que podría haber una nueva medida de fuerza como la que hace una semana afectó durante un día a la Línea C.
En este caso, el reclamo se debió a «descuentos compulsivos de salarios de forma injustificada» que, según denunció la organización gremial, viene aplicando la empresa concesionaria Emova.
Las protestas anteriores, que siguen en pie, habían sido por un presunto incumplimiento de la firma en el retiro de vagones contaminados con asbesto y por el despido arbitrario de una trabajadora que denunció acoso sexual.
Este martes, el reclamo se llevó a cabo en la estación Lacroze con molinetes abiertos en horario pico, entre las 7 y las 8.
Junto con esta medida de protesta vino la advertencia de que podría haber un paro en los próximos días si no hay respuestas a los reclamos. Uno de los hechos que generó fuertes críticas a los Metrodelegados hace una semana, cuando paralizaron la línea que une Constitución y Retiro, fue que esa medida se tomó sin ningún aviso previo, dejando varados a miles de trabajadores en dos estaciones de trasbordo con el ferrocarril.
Según denunció la AGTSyP a través de un comunicado, Emova está implementando quitas salariales como un mecanismo de «extorsión» que busca «acallar las denuncias por las pésimas y riesgosas condiciones del servicio y de la red en la que trabajan miles de personas y se transportan millones de usuarios».
Ante el avance de la empresa con los descuentos salariales desde el comienzo del año, el sindicato liderado por Claudio Dellecarbonara recurrió a los tribunales y obtuvo una respuesta favorable de la Sala IX de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
El tribunal dictó una medida cautelar firme que ordena a Emova “cesar de inmediato con los descuentos salariales” que no estén estrictamente sustentados en causas objetivas y comprobables.
El fallo judicial apunta explícitamente a «garantizar el pleno ejercicio del derecho de huelga» bajo apercibimiento de aplicar sanciones económicas a la prestataria en caso de incumplimiento.
Estas sanciones aún no llegaron, si bien la firma por el momento -según denuncian los dirigentes sindicales- ignoró la sentencia.
Además de la vía judicial, la conducción de la AGTSyP formalizó la denuncia administrativa ante la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para alertar a las autoridades porteñas sobre la quita intempestiva de remuneraciones.
En este escenario, los Metrodelegados responsabilizaron formalmente a Emova por el escenario de conflictividad y adelantaron que la liberación de molinetes de este martes es solo el primer paso de un esquema que se profundizará.
En ese sentido, advirtieron que no descartan implementar medidas de paralización total del servicio en los próximos días si la empresa no revierte su postura. La firma no respondió acerca del panorama.
El colectivo sindical también viene reclamando la reincorporación de Araceli Pintos, una trabajadora de la Línea B que fue despedida tras cumplir su período de prueba.
De acuerdo con la organización gremial, la desvinculación de Pintos no tuvo que ver con cuestiones relacionadas con su trabajo sino que se produjo después de que la trabajadora denunció episodios de acoso y violencia de género ejercidos por personal de seguridad de la línea.
Emova descartó la versión y afirmó que la baja de la empleada se efectivizó luego del período de prueba debido a reiterados incumplimientos de las tareas a su cargo.

