La crisis de Algodonera Avellaneda, una de las empresas textiles vinculadas al Grupo Vicentin, mantiene en una situación desesperante a más de 200 trabajadores que no cobran salarios desde diciembre de 2025. A siete meses del último pago, las familias afectadas enfrentan problemas para sostener alquileres, servicios básicos y cobertura médica, mientras esperan una resolución judicial que podría definir el futuro de la compañía y de cientos de puestos de trabajo.
«La planta estaba parada desde septiembre de 2025. En diciembre hicieron una entrega de dinero a todo el personal, pero después no hubo más dinero para nadie», explicaron trabajadores.
La empresa cuenta con una dotación cercana a los 330 trabajadores, aunque la reactivación parcial iniciada en abril apenas permitió el regreso de una parte del personal.
La prolongada falta de ingresos comenzó a generar consecuencias cada vez más dramáticas para las familias afectadas. Durante las últimas asambleas realizadas por los trabajadores, salieron a la luz situaciones que reflejan el profundo deterioro social provocado por la crisis de la empresa.
Algunos empleados denunciaron cortes de suministro eléctrico por falta de pago, mientras que otros enfrentaron desalojos o atrasos en alquileres imposibles de afrontar sin ingresos. También se conoció el caso de una trabajadora que perdió la posibilidad de acceder a una vivienda debido a que ya no podía presentar recibos de sueldo actualizados.
«No encontramos trabajo, hacemos changas para subsistir», relataron trabajadores. «Están sufriendo. Tienen problemas con la energía eléctrica, con los alquileres, con la cobertura médica. Los que tienen familia están sobreviviendo», añadieron.
Detrás de la crisis laboral aparece una compleja situación financiera vinculada al concurso de acreedores que atraviesa la compañía. Según explicó la AOT, Algodonera Avellaneda logró alcanzar acuerdos con gran parte de sus acreedores, pero continúa sin resolver su situación con el principal de ellos: el Banco Nación.
«La deuda con el Banco Nación representa aproximadamente el 80% de todo lo que deben», señalaron.
El dirigente explicó que la entidad financiera rechazó la propuesta de pago presentada por la empresa al considerar que las condiciones ofrecidas no resultaban adecuadas. Esta situación terminó trasladando la definición al ámbito judicial.
La situación de Algodonera Avellaneda se inscribe dentro de la prolongada crisis que atraviesa el Grupo Vicentin, uno de los conglomerados empresariales más importantes del norte santafesino. La falta de financiamiento, los problemas para conseguir materia prima, las dificultades derivadas del proceso concursal y la crisis que atraviesa la industria textil conforman un escenario extremadamente complejo para la continuidad de la actividad.
A ello se suman los efectos de la apertura de importaciones y la caída de la demanda interna, factores que golpean con fuerza a numerosas empresas del sector manufacturero. Mientras tanto, los trabajadores permanecen atrapados en una espera que ya lleva meses.
Algunos lograron volver a la planta y recuperar parcialmente sus ingresos. Otros, en cambio, acumulan siete meses sin salario y dependen de changas, ayuda familiar o asistencia alimentaria para subsistir.

