La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Capital, se movilizó masivamente para reclamar a las empresas Miguel Smich, Gamasonic y Rilo, la intención de estas patronales de «aplicar una reforma laboral, que busca profundizar la precarización de los trabajadores de estos establecimientos fabriles».
La protesta también denunció el malestar existente por los salarios paupérrimos que perciben los trabajadores metalúrgicos, situación que agrava la crisis social y económica que atraviesa el sector.
El Sindicato Metalúrgico que conduce Roberto Bonetti movilizó más de 300 delegados a las puertas de las empresas, «enviando un claro mensaje de unidad y firmeza en la defensa de los derechos sindicales y laborales», expresa un comunicado del gremio.
En ese marco, Bonetti, rechazó la pretensión de algunas patronales de “terminar con los derechos laborales y llevar a los trabajadores a la esclavitud”.
En este sentido, reafirmó la decisión de la UOM Capital de «no permitir estos abusos empresariales”, garantizando el compromiso del sindicato metalúrgico capitalino con la defensa irrestricta de los derechos de las y los trabajadores, y con la lucha contra cualquier intento de retroceso en las conquistas gremiales».

