La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo desestimó el planteo de la Lista Granate y la Lista Azul contra la prórroga indefinida y retroactiva, y rechazó el llamado a elecciones hasta resolver su nulidad, a pesar de la desobediencia judicial del oficialismo por parte de Raúl Durdos. Tras nueve meses de indefiniciones, la disputa por la conducción del sindicato continuará en la Justicia.
En una nueva resolución que impacta directamente en la vida institucional del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), la jueza Diana Cañal de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Nro. III rechazó el recurso de revocatoria in extremis presentado por la parte actora, integrada por la Lista Granate N.º 41 y la Lista Azul N.º 100.
La presentación cuestionaba la decisión que había dispuesto una nueva prórroga excepcional de los mandatos de las autoridades nacionales del SOMU, con efecto retroactivo al 9 de mayo de 2026 y hasta el dictado de una sentencia definitiva.
Un fallo que mantiene el escenario actual
La Cámara consideró que el recurso no acreditaba la existencia de un error esencial, grosero o evidente que justificara modificar la resolución anterior. Para el Tribunal, los argumentos planteados expresaban fundamentalmente una discrepancia con el criterio adoptado en la causa y no incorporaban elementos nuevos suficientes para revisar lo decidido.
La resolución deja en claro, además, que la prórroga no fue concebida como una entrega indefinida de los cargos. El Tribunal estableció que su término está vinculado al dictado de la sentencia definitiva y que su continuidad queda sujeta al avance diligente de la causa.
Desde una perspectiva sindical, esto significa que la conducción institucional del SOMU continúa mientras la Justicia resuelve el fondo del conflicto, evitando —según surge de los fundamentos— una situación de acefalía transitoria de la organización.
La elección realizada en desacato sigue bajo discusión judicial
Uno de los aspectos centrales del expediente es el proceso electoral. La propia resolución señala que los comicios fueron concretados pese a la orden judicial que había dispuesto su suspensión.
Ahora, la Justicia debe resolver el planteo de nulidad presentado respecto de ese proceso electoral. Por ese motivo, el Tribunal sostiene que no corresponde ordenar una nueva convocatoria mientras permanezca pendiente la definición sobre la validez de los comicios ya realizados.
La pelea por el SOMU todavía no terminó
La Cámara también remarcó que la prórroga constituye una medida cautelar y que el ejercicio de los cargos continúa sujeto a los mecanismos de control interno de la organización sindical.
El Tribunal resolvió finalmente rechazar el recurso presentado por la parte actora, postergar el tratamiento de costas y honorarios para la sentencia definitiva y continuar con el trámite judicial, disponiendo la apertura de la causa a prueba.
El juez Claudio F. Loguarro adhirió a los fundamentos de la jueza Diana Cañal y sostuvo que no advertía configurados los errores esenciales necesarios para hacer lugar al planteo.
Un nuevo capítulo de una disputa que sigue abierta
La resolución marca un nuevo capítulo en la disputa por la conducción del SOMU. La Justicia rechazó el intento de modificar la prórroga y mantiene vigente el esquema institucional mientras avanza el expediente.
Ahora comienza una etapa clave: la producción de prueba y el tratamiento de las cuestiones que todavía permanecen pendientes. Será la sentencia definitiva la que deberá ponerle punto final al conflicto judicial que atraviesa al sindicato.
La discusión continúa. Y la definición sobre el futuro institucional del SOMU todavía está en manos de la Justicia.

