Ex empleados despedidos en agosto protestaron este jueves frente a la firma Astillero Al Sur SRL para exigir el pago de sus liquidaciones. Desde el SAON advierten por maniobras de cambio de dueño y aseguran que, pese a estar clausurado, el predio sigue funcionando.
La tensión escaló este jueves en Puerto Rawson, donde un grupo de obreros navales se presentó en las puertas de la empresa Astillero Al Sur SRL para manifestar su descontento y exigir el pago de las deudas indemnizatorias. Los trabajadores llevan meses sin percibir sus liquidaciones tras haber sido dados de baja en agosto.
El reclamo fue encabezado por el delegado regional del Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAON), Oscar Johnston, quien expuso la crítica situación que atraviesan los operarios frente a la falta de respuestas institucionales y empresariales.
Según detalló el referente gremial, el conflicto lleva arrastrándose desde hace tiempo sin visos de solución. «Hace varios meses que venimos tratando de que pague la liquidación a los compañeros que fueron dados de baja en el mes de agosto, y hasta el día de la fecha los compañeros no han recibido su liquidación», sostuvo Johnston.
El impacto social del cierre y los despidos afecta a unas veinte familias de la zona en el transcurso de los últimos meses, contabilizando en una primera etapa el trámite formal por los últimos siete cesanteados. «La gente es toda de acá, de Rawson, y hace muchos años que trabajan para este astillero que ha construido más de 50 barcos, y es una lástima que haya terminado de esta manera», lamentó el dirigente.
Durante la protesta, los manifestantes intentaron dialogar con los responsables de la firma, pero se encontraron con evasivas y argumentos cruzados sobre la titularidad del predio ubicado en el puerto capitalino.
«Hoy nos presentamos acá para venir a buscar un responsable, pero a los muchachos les dicen que Astillero Al Sur ya no pertenece más al propietario, Yalungo, y que pertenece a otra firma. Nosotros ya hemos hecho varias presentaciones en la Secretaría de Trabajo, y nunca nos han presentado alguna documentación de que esto ya haya cambiado de dueño. Entonces, para nosotros, hoy, esto sigue figurando al nombre de Yalungo», explicó Johnston, apuntando directamente al empresario Cristóbal Héctor Yalungo.
Además, el gremialista advirtió sobre una aparente contradicción operativa en el lugar: «El astillero está cerrado, supuestamente, porque el dueño tiene las cuentas embargadas, pero vemos que ingresa personal al predio, hay gente trabajando, hay máquinas trabajando. Entonces, por eso nosotros nos acercamos, porque si bien, supuestamente, está clausurado el astillero por la Secretaría de Trabajo, porque hemos hecho inspecciones también de seguridad e higiene, sigue ingresando personal al predio, siguen trabajando».
Ante este panorama, desde el SAON cuestionaron la falta de respuestas y controles efectivos por parte de la Secretaría de Trabajo provincial, advirtiendo que continuarán con las medidas de fuerza hasta obtener una solución concreta para los obreros afectados.

